El diputado porteños de La Libertad Avanza propone construir un viaducto de tres vías. 

La traza del ferrocarril Sarmiento a su paso por la Ciudad de Buenos Aires se ha convertido en un problema estructural e histórico. Así lo define el diputado de La Libertad Avanza, Juan Ignacio Fernández, quien impulsa en la Legislatura porteña un proyecto para construir un viaducto de tres vías que eleve el tren y elimine definitivamente los pasos a nivel en la zona oeste.

En diálogo con notibuenosaires, el diputado de La Libertad Avanza explicó que "la gente que vive en Capital, y sobre todo en la zona de Flores, Caballito y Floresta, sabe de primera mano que la barrera del ferrocarril Sarmiento es básicamente es una red urbana que divide la ciudad en dos, entre el norte y el sur".

Según el legislador, la traza afecta de forma directa a ocho barrios y concentra el 40% de las barreras de toda la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, impactando en la vida cotidiana de más de un millón de personas e interfiriendo en nodos clave como el Centro Comercial de la calle Avellaneda. "Hay muchos movimientos en la zona y vos tenés en la traza el 40% de las barreras de la ciudad concentradas en esa zona, que termina oficiando como una especie de muro de Berlín de CABA", enfatiza.

Esta división no solo ralentiza el tránsito, sino que genera una brecha socioeconómica profunda en la geografía porteña. "No divide la parte más rica, la parte donde se concentran todas las obras, donde el oficialismo invierte la plata en obras de infraestructura; y después el sur, que está abandonado, con un precio de metro cuadrado muy deprimido, donde la infraestructura no llega", cuestiona el diputado.

Los tiempos de espera en las barreras resultan críticos para los automovilistas y peatones. "Si tardás, si te quedás en la barrera, si tenés suerte, tardás 10 minutos nada más, pero puede llegar a tardar entre 20 y 30 minutos cruzar de un lado a otro, lo cual hace totalmente imposible el hecho de transitar. De hecho, muchos vecinos de la zona de Flores y Floresta se han mudado de lo traumático que es; a la gente a veces se le justifica vender su casa para evitar las barreras", señala. Fernández aclara que las dificultades no responden únicamente a los pasos a nivel: "Más de 20 barreras, pero el problema no son las barreras en sí mismas. También en el medio están las calles cerradas que no tienen ni siquiera barreras, o sea, no podés pasar".

Desde La Libertad Avanza le pusieron números exactos a las horas de demora e inactividad. "Nosotros hicimos cálculos: se pierden 30.000 horas semanales los porteños, y en realidad, la gente que también pasa por la zona, 300.000 horas semanales perdidas. Estás hablando de más de un millón de horas mensuales perdidas por todos los porteños. Estás hablando de 6.500 meses de trabajo perdidos por mes", contabiliza Fernández.

En términos financieros, la ineficiencia del sistema actual implica un costo sumamente elevado: "Vos perdés más o menos, en el cálculo más conservador, 50 millones, pero en el cálculo más racional, 100 millones de dólares al año de pérdida en términos de costo de oportunidad". Frente a este panorama, el legislador concluye que la intervención no admite más dilaciones: "No puede pasar otro año más sin que hasta ahora se inicie una obra, y por eso hemos presentado este proyecto en la Legislatura para que esto se resuelva, porque este es el mayor tema de transporte de la Ciudad en este momento. Esta es la obra más prioritaria de todas, esto hay que resolverlo".

La solución planteada por Fernández parte de una obra en altura que supere las limitaciones técnicas y presupuestarias de otras alternativas. "Nosotros proponemos un viaducto de tres vías. Tres vías para elevar las barreras y abrir todas las calles que están en el medio. Básicamente resuelve el problema estructural, es una obra que ya tuvo éxito. Ya se hicieron viaductos exitosos como es el caso del tren Mitre en el barrio de Belgrano, en el Barrio Chino, que también resolvió bastante bien. Ahí no solamente no es un problema, sino que revitalizó la zona comercialmente, quedó muy bien", fundamenta.

El diferencial de la propuesta radica en incorporar un tercer carril operativo. "Nosotros vamos a algo similar y aún mejor en el sentido de que sería un viaducto de tres vías, para que el Sarmiento pueda tener también servicios expresos, que podría unir desde Liniers hasta Once, 28 millones de viajes al año, una operatoria muy importante. Por eso estamos pensando en un viaducto un poco más amplio, de tres vías, más ancho, para permitir viajes expresos, sobrepasos, para que sea muy fluida".

El diputado resalta que la iniciativa cuenta con el respaldo de expertos en la materia: "Todo esto está chequeado y avalado por la gente de Trenes Argentinos, gente que más sabe de trenes y operatoria de trenes, es la recomendación que además fue vista por otros ingenieros y demás. No es que estamos mandando un proyecto a la Legislatura que resulte improvisado. Todo esto está estudiado al detalle y el hecho de la tercera vía no es casual. Esta es la arteria más importante. Una arteria única donde viaja más gente, como es el servicio del Sarmiento".

La dinámica del usuario del Sarmiento fundamenta la necesidad de los trenes directos. "No podés molestar mucho la operatoria, pues viaja mucha gente, y la gente generalmente se baja en Liniers, a lo sumo en Flores, y después en Once; las estaciones intermedias prácticamente no las usan. Entonces vos al tener una tercera vía, hacemos un servicio que vaya directo a Once, y hacer que la gente incluso llegue 15 minutos más rápido", añade.

En materia económica, Fernández enfatiza la diferencia de costo con respecto al proyecto de soterramiento: "Es una propuesta mucho más barata que el soterramiento. Una obra de 300 millones de dólares con un costo muy bien calculado de manera precisa. Aquí las opciones que me están proponiendo otros espacios y demás costarían 700 millones o más y no es que te van a solucionar mucho más. Es una obra rápida, se empieza y se termina rápido. El servicio es una obra bastante barata para la Ciudad. Estamos hablando del 2% del presupuesto".

Uno de los puntos destacados de la propuesta liberaría espacio urbano para la instalación de servicios y centros de esparcimiento en los bajos viaductos, incorporando además un modelo de financiamiento novedoso para los vecinos. "Debajo del viaducto estamos pensando módulos de ocio, módulos de bienestar, o sea parques lineales, gimnasios, estacionamientos; incluso tenemos una propuesta que nos parece muy novedosa, súper pionera, que es un esquema REIT", explica.

Esta herramienta busca democratizar la inversión pública y comercial: "Esto implica salir con opciones para que vecinos y vecinas puedan invertir, buscando que no quede en mano de los grandes constructores, entre amigos, un negocio entre el Gobierno de la Ciudad y la gente que son amigos de ellos; no necesariamente tiene que ser así. Pensar en que todos pueden participar de la financiación de obras y ser dueño, tener una parte del negocio, de los negocios reales, los negocios de los viaductos".

"La idea es esta: que vos puedas, a través de tu Sociedad de Bolsa, poder comprar una cuota parte. Si yo quiero un pedazo del estacionamiento del bajo viaducto en Flores, porque creo que es un negocio, algo que puede estar bueno para estacionar autos que van al centro comercial de Avellaneda... Entonces la idea es que no quede solamente entre grandes constructores", detalla Fernández, e insiste: "Un bajo viaducto bien trabajado, con cuidados arquitectónicos, y encima que la gente pueda invertir en él y participar en él y hacerse ganancias, nos parece una gran solución que además, como dije, te soluciona un problema estructural que genera pérdidas millonarias anuales por las demoras y el trauma de tránsito de transporte que genera la barrera del Sarmiento".

Ante las eventuales dudas de los residentes respecto a la contaminación acústica o visual, Fernández asegura que la tecnología moderna resuelve tales inconvenientes sin requerir expropiaciones. "Es una obra que no requiere expropiaciones. En cuanto a la cuestión del ruido que esto generaría en los vecinos, la verdad es que deja niveles de ruido por debajo del límite legal. Así es la tecnología moderna, que implica soldado de vías y aislación con paneles. Deja niveles de ruido por debajo del límite legal".

Según el referente de La Libertad Avanza, la situación acústica actual es mucho más perjudicial: "Mucho menos ruido que el que hoy sufren los vecinos con la chicharra y el martillo que se escucha con la barrera baja; eso hace más ruido que un viaducto, el viaducto no tendría nada de eso. Básicamente es la vibración del tren, con paneles al costado. El tema sonoro no es un problema, estarían en muy buenos niveles y mejores que los actuales".

A nivel estético, promete una construcción cuidada: "Estamos trabajando con los urbanistas, además, para que las estructuras sean mucho más amigables que las realizadas en el Bajo Belgrano, que se hicieron con una estética casi brutalista; más amigables, como pueden ser los realizados en el Paseo de la Infanta, en Palermo".

El proyecto busca también agilizar el viaje de los pasajeros de la provincia de Buenos Aires sin sobrecargar las formaciones de la Capital. "Retomando la importancia de un viaducto con tres vías, esto lo que permite es básicamente despejar el servicio. La gente de Provincia casi que sigue derecho. El vecino de CABA no se la cruza, y viaja con el tren prácticamente vacío, y tenés casi una línea de subte nueva porque no te cruzaste a nadie, viajás tranquilo. Por ejemplo, el trayecto de Liniers a Floresta, Villa Luro, hasta Once lo podés hacer tranquilo, y esto encima también abre la posibilidad, esta tercera vía, en la operatoria de continuar el tren hasta Puerto Madero, básicamente como una posibilidad de expansión del servicio", anticipa el diputado.

"Una vez que vos tenés despejado el servicio, lo tenés descomprimido, resolviste las barreras, esa misma traza se puede usar para otras soluciones de transporte dentro de Capital. La tercera vía, la operatoria de servicios expresos, te despeja el servicio de Capital", agrega.

En contraposición, Fernández apunta duramente contra la propuesta de soterramiento que apoya parte de la oposición: "Una cosa importante: no se cerrarían estaciones de tren en Capital. La letra chica del proyecto de soterramiento del Sarmiento de la oposición implica cierre de estaciones de tren en Capital, o sea, se quedan con menos soluciones de transporte. Le están sacando estaciones, sobre todo Villa Luro y Villa Lugano, barrios por los que menos líneas de colectivos pasan".

"Entonces, por los costos, por el tiempo de obra, el soterramiento sale dos veces y media o más que el viaducto. El viaducto te permite desarrollo inmobiliario, la posibilidad de que participen los vecinos con un esquema REIT, resolviendo en Flores el tema de los estacionamientos cerca del Centro Comercial de Avellaneda. Si lo hacés bien, se pueden resolver un montón de problemas, junto con una solución muy costo-eficiente, y por eso nosotros presentamos este proyecto con muy buena aceptación por parte de los vecinos de las diferentes Comunas", remarca.

Para Fernández, la concreción del viaducto es un compromiso que la dirigencia política debe asumir de inmediato, dado que las promesas inclumplidas se acumulan desde hace una década. "El tema Sarmiento fue anunciado en los últimos diez años por el oficialismo en más de tres veces, con distintas alternativas. La Ciudad tiene un presupuesto de 14.000 millones de dólares, estamos hablando ahora de 300 millones. La buena noticia es que todos los espacios políticos estamos de acuerdo en que esto no se puede aplazar más, que es la obra más crítica, hay que hacerla, se terminó el tiempo y la próxima administración lo va a tener que resolver".

Finalmente, enmarca el viaducto en un plan integral para frenar el estancamiento del sur porteño. "La brecha entre el norte y el sur de la Ciudad se viene ensanchando. Hay que revitalizar el sur, hay que invertir en el sur. De hecho, han mudado edificios públicos al sur creyendo que con eso alcanzaba como para que haya desarrollo urbano, y la verdad que no ha pasado: cuando uno va a esos lugares se encuentra con que están desconectados. Sí, capaz que tenés un edificio público de Gobierno, algunas escuelas, algún hospital. Pero vos querés viajar a esa zona y estás totalmente desconectado. En la zona de Villa Soldati lo único que tenés es el Premetro, y el servicio es muy malo", diagnostica.

"Insisto en el tema del transporte: cuando el transporte no llega a determinadas partes, a determinados tejidos urbanos, ese tejido muere o no se desarrolla, y eso es exactamente lo que está pasando en el sur de la Ciudad. Tenés un sistema de transporte totalmente deficiente, y el sur nunca se va a desarrollar hasta que el sistema de transporte no sea fluido. Capaz que un trabajador gana más o menos bien ahora y tiene alguna chance de comprarse capaz un ambiente; tal vez no le alcance para comprarlo en Colegiales o en Núñez, y en el sur quizá pueda hacerlo, pero si está desconectado pierde todo el atractivo", concluyó.