Aprobación inicial del proyecto que será tratado en audiencia pública antes de buscar su aprobación definitiva.

La Legislatura porteña inició el camino para la aceptación de la donación de la tradicional “Pagoda China”, que será emplazada en las inmediaciones de la intersección de las calles Arribeños y Juramento, frente al Arco Chino de la Comuna 13 y junto a la estación ferroviaria Belgrano C. La iniciativa busca recuperar una pieza que originalmente formaba parte del conjunto arquitectónico que identifica al Barrio Chino de la Ciudad de Buenos Aires y, al mismo tiempo, otorgarle un reconocimiento patrimonial que alcance a la totalidad del espacio monumental.

La norma aprobada este jueves, en 1° lectura, también declaró a la Pagoda China, al Arco Chino y a los tradicionales leones de piedra como bienes integrantes del Patrimonio Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De esta manera, los tres elementos quedan reconocidos como una unidad arquitectónica y cultural vinculada con la historia y la identidad del Barrio Chino. Además, se estableció que el mantenimiento, la conservación y la preservación de la Pagoda estarán a cargo de la autoridad de aplicación competente en materia de espacio público, o del organismo que en el futuro la reemplace.

Teniendo en cuenta que se pasa ahora a la audiencia pública para volver al recinto buscando la aprobación definitiva, se debe destcar que el proyecto tiene como objetivo reconocer el valor histórico y cultural de la Pagoda China y autorizar su emplazamiento como parte integrante del conjunto monumental que caracteriza al Barrio Chino porteño. En sus fundamentos, la iniciativa valora el aporte de la comunidad china residente en la Argentina al desarrollo económico, comercial, social y cultural de la Ciudad, y su contribución a la construcción de una identidad porteña marcada por la diversidad y el intercambio entre distintas culturas.

La historia del conjunto se remonta a la donación realizada por la Asociación Unificación Pacífica China en Argentina al Gobierno de la Ciudad. Mediante la Ley N.º 2606, la Legislatura porteña había aceptado la donación del Arco Chino, integrado por los tradicionales leones de piedra, para su emplazamiento en la calle Arribeños, entre Juramento y Mendoza. Sin embargo, la Pagoda China, que formaba parte del mismo proyecto arquitectónico, no había sido mencionada de manera individual en aquella norma.

La nueva legislación busca completar ese reconocimiento y otorgar respaldo jurídico a la reinstalación de la Pagoda en el lugar que históricamente ocupó. El Arco Chino, los leones y la Pagoda fueron concebidos como un mismo conjunto y, según los fundamentos del proyecto, fueron inaugurados conjuntamente con la participación de autoridades del Gobierno de la Ciudad, representantes diplomáticos de la República Popular China y miembros de la comunidad china en la Argentina. Desde entonces, el conjunto se convirtió en uno de los principales símbolos urbanos y turísticos del Barrio Chino.

La Pagoda tiene además un significado particular para la comunidad china y para la identidad multicultural de Buenos Aires. En su interior se encuentra una placa conmemorativa que reúne los nombres de instituciones, empresas, familias y particulares que participaron de la donación original. Ese registro constituye un testimonio del esfuerzo colectivo de la inmigración china y de su integración a la vida social, económica y cultural de la Ciudad.

Originalmente, la Pagoda estaba ubicada en el sector frontal de los espacios verdes situados frente al Arco Chino y junto a la estación Belgrano C. De acuerdo con los fundamentos, su ubicación conformaba una unidad paisajística y arquitectónica con el resto del conjunto monumental. Sin embargo, distintas intervenciones urbanísticas realizadas posteriormente en el sector derivaron en su remoción y alteraron la composición visual y simbólica del espacio.

Por ese motivo, la iniciativa plantea restituir la Pagoda a su emplazamiento histórico y reconocer expresamente la unidad monumental formada por la estructura, el Arco Chino y los leones tradicionales de piedra. La medida apunta a preservar un conjunto considerado de valor histórico, cultural, turístico e identitario para Buenos Aires.

Con la incorporación de la Pagoda al patrimonio cultural porteño, la iniciativa busca también fortalecer el reconocimiento de la diversidad cultural y del aporte de las comunidades migrantes a la identidad de la Ciudad. La recuperación del conjunto apunta, además, a consolidar al Barrio Chino como un espacio de integración, encuentro e intercambio entre culturas y como uno de los puntos de interés turístico de la zona norte de Buenos Aires.