Recolección de firmas en respaldo de un proyecto presentado en la Legislatura porteña.

El colectivo Colegiales Participa y Decide realizó esta tarde una jornada de concientización y junta de firmas para sumar apoyo a la iniciativa parlamentaria que busca preservar la identidad barrial frente al avance indiscriminado de construcciones en altura.

El tema fundamental de este reclamo está en el abuso del denominado enrase, que es el completamiento del tejido urbano que permite a una nueva construcción igualar la altura de los edificios linderos existentes, incluso si superan la altura máxima permitida en la parcela, bajo el fundamento de buscar la homogeneidad de la manzana.

Sobre estas últimas modificaciones al Código Urbanístico de la Ciudad, que han provocado un fuerte debate sobre la desprotección de las casas bajas ante esta figura del enrase, es que desde Colegiales Participa y Decide señalan que “el enrase está afectando a Colegiales, porque nos han venido a cambiar la identidad del barrio”.

Para frenar esta posibilidad es que se viene trabajando, incluso con esta recolección de firmas de vecinos y vecinas que serán presentadas en los próximos días en la Legislatura porteña, con la intención de respaldar el proyecto de Ley que busca darle al polígono delimitado por las avenidas Federico Lacroze, Álvarez Thomas y Elcano el respaldo normativo que evite estos abusos, siguiendo los pasos del logro que tuvo cierta zona de Belgrano R, también en la Comuna 13, buscando “mantener la identidad del barrio, porque las casas bajas son necesarias”, según esgrimen desde Colegiales Participa y Decide.

Un proyecto de Ley para hacer frente a una amenaza real, ya que con la actual normativa “si en una manzana hay un edificio alto, esa pasa a ser la medida para que se pueda construir hasta esa altura”, señalan desde Colegiales Participa y Decide, alertando que diferentes constructoras “han empezado a salir a tratar de que algunos vecinos vendan sus casas, ofreciéndoles precios muy altos, más de lo que valen las propiedades, para conseguir la mayor cantidad de metros cuadrados construibles”.

Una jornada de concientización potenciada por el mencionado proyecto que se está comenzando a debatir en la Legislatura porteña, para que el polígono en cuestión sea afectado a distrito Urbanización Determinada U, “en virtud de sus características urbanas, arquitectónicas y paisajísticas, que configuran una identidad barrial única en proceso de vulnerabilidad por la actual presión inmobiliaria”, según se desprende de la iniciativa que impulsa la diputada porteña Bárbara Rossen.

Este polígono, destaca en los fundamentos la propuesta normativa la diputada de Fuerza por Buenos Aires, “contribuyó a la conservación de una edificación de densidad media-baja desarrollada en su interior desde el origen de la urbanización”, algo que se busca preservar pues “la mayoría de las construcciones datan de la segunda mitad del siglo XX, y las tipologías, escalas y usos predominantes se han mantenido conformando un paisaje urbano que se caracteriza por la presencia de viviendas individuales o tipo PH de planta baja, uno y hasta dos pisos, con comercio de escala barrial y calles arboladas”. 

En este contexto, es importante destacar que el proyecto que se está impulsando reconoce cinco zonas. La “Zona 1”: residencial de densidad media, que abarca dos áreas, una correspondiente al polígono delimitado por Elcano, Forest y el Distrito U28, y otra correspondiente a las manzanas comprendidas por Cramer, Teodoro García, Delgado y Palpa. Estas zonas presentan un mayor grado de sustitución del tejido edilicio con tendencia a la consolidación de la densidad media, y mayor intensidad de usos comerciales y de servicios; la “Zona 2”: residencial de densidad baja, que corresponde al núcleo residencial de baja densidad con conservación de inmuebles de valor patrimonial y comercio de escala barrial; la “Zona 3”: residencial de densidad alta, que corresponde a las Avenidas Lacroze, Álvarez Thomas y Forest en las que se registra una mayor sustitución edilicia y aumento de la densidad, con mayor intensidad de usos, que corresponde a los frentes de avenidas donde se admite una mayor densidad, actuando como corredores para preservar la atmósfera barrial del interior del distrito; la “Zona 4”: pasaje Corregidores, que corresponde al ámbito particular del pasaje conformado por residencias de baja densidad y altura; y la “Zona 5”: plaza San Miguel de Garicoits.

Estableciendo que “cada una de estas zonas se proponen normas de edificabilidad particulares tendientes a preservar y potenciar sus características”, según se desprende del propio proyecto, fijándose que “no será de aplicación el completamiento de tejidos ya que en el área existen algunos edificios de mayor altura incluso que la permitida en la actualidad”, buscando con esto “evitar que las excepciones constructivas del pasado se conviertan en la norma del futuro, impidiendo que edificios fuera de escala sirvan de base para elevar la altura general del barrio”.

Jornada de concientización, recolección de firmas y proyecto en debate en la Legislatura porteña generan en el colectivo Colegiales Decide y Participa una verdadera “expectativa, porque estamos acercándonos a un número considerable que lo apoya”, refiriéndose a los votos necesarios para su aprobación, adelantando la decisión de “ir despacho por despacho, mostrándoles el proyecto y buscando la mejor forma de conseguir los votos necesarios”, adelantando que buscarán reunirse “con el bloque del PRO, con La Libertad Avanza”, con la determinación de lograr “que se entienda, después de todo, que esto hace a la calidad de vida de todos los porteños”.