Desde la Mutual que los agrupan presentaron una iniciativa en la Legislatura porteña.
La Mutual de Paseadores, Adiestradores y Trabajadores Afines de Mascotas presentó un proyecto en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para regular la instalación y funcionamiento de los caniles en espacios verdes públicos.
La iniciativa busca establecer criterios claros sobre dónde y cómo deben construirse estos espacios destinados a perros, con el objetivo de mejorar la convivencia entre vecinos, garantizar condiciones de higiene y brindar un ámbito adecuado tanto para las mascotas como para quienes trabajan con ellas.
Entre los puntos centrales, el proyecto establece que los caniles deberán ubicarse en plazas y parques de más de 5.000 metros cuadrados. En aquellos espacios que superen los 20.000 m2, se prevé la instalación de al menos dos áreas diferenciadas. Además, se fija que estos sectores deberán ocupar un mínimo del 10% de la superficie en espacios de entre 10.000 y 20.000 m2.
En cuanto a sus características, la propuesta detalla que los caniles deberán estar delimitados con rejas de al menos dos metros de altura, contar con doble puerta de acceso para evitar fugas, bebederos para perros, cestos de residuos diferenciados, sectores de sombra, bancos y señalización informativa. También se exige un piso adecuado que facilite la limpieza y evite problemas sanitarios.
El proyecto designa como autoridad de aplicación al Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana de la Ciudad, que tendría un plazo de hasta cinco años para adecuar todos los espacios verdes a la nueva normativa, y un año para regularizar aquellos que ya cuentan con caniles.
Otro punto clave es la creación de una Mesa de Trabajo y Consenso, integrada por representantes del gobierno, las comunas, los consejos consultivos y asociaciones de paseadores. Este espacio tendría la función de evaluar el estado de los caniles, analizar problemas y proponer mejoras de manera periódica.
Según los fundamentos del proyecto, más del 50% de los hogares porteños tiene mascotas, y un 58% posee perros, lo que evidencia una creciente demanda por espacios específicos en el ámbito público. En ese contexto, los impulsores advierten que la falta de regulación puede generar conflictos entre vecinos y situaciones de riesgo.
Asimismo, remarcan la importancia de contemplar el rol de los paseadores de perros, que en la Ciudad superan los 5.000 trabajadores y utilizan los caniles como parte de su actividad diaria.
“La planificación de estos espacios resulta clave para evitar conflictos, mejorar la higiene y garantizar tanto la seguridad de las personas como el bienestar de los animales”, sostienen desde la mutual.
La iniciativa busca, en definitiva, integrar de manera más ordenada a las mascotas en la vida urbana porteña, mediante reglas claras que permitan un uso equilibrado del espacio público.














