La diputada Andrea Freguia busca concientizar sobre el impacto, la vida y la defensa de la libertad.
La diputada Andrea Freguia presentó en la Legislatura porteña un proyecto para establecer el día 20 de marzo de cada año como el “Día de Homenaje a las Víctimas de la Pandemia de COVID-19 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.
El articulado de la iniciativa establece que la Jefatura de Gabinete de Ministros, en coordinación con los ministerios de Educación y de Salud —o los organismos que en el futuro los reemplacen—, deberán disponer que los establecimientos educativos de todos los niveles y modalidades, así como los establecimientos asistenciales de salud de gestión pública y privada y los organismos públicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, promuevan durante la jornada del día 20 de marzo o en la semana inmediata actividades y espacios de reflexión orientados a abordar el impacto de la pandemia, el valor de la vida y la defensa de la libertad.
En los fundamentos de la iniciativa, la diputada Freguia señala que lo ocurrido durante la pandemia de COVID-19 fue “una tragedia humana profunda” que “expuso con crudeza los efectos de un Estado que avanzó sin límites sobre la vida cotidiana de los ciudadanos”.
En ese sentido, sostiene que “en nombre de la emergencia se restringieron libertades básicas, se suspendieron derechos elementales y se tomaron decisiones que afectaron de manera directa la vida, el trabajo, la salud y la educación de millones de personas”.
Asimismo, recuerda que “durante meses los ciudadanos no pudieron trabajar, estudiar ni circular libremente; se cerraron escuelas de forma prolongada, se criminalizaron conductas individuales inofensivas y se habilitó un sistema de controles discrecionales que derivó en situaciones abusivas ampliamente conocidas”.
También señala que hubo “personas detenidas por salir a tomar sol, practicar deporte o desplazarse sin autorización, lo que reflejó una lógica en la cual el ciudadano pasó a ser tratado como sospechoso permanente”.
Según se indica, estas medidas, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, “tuvieron un impacto concreto y verificable sobre la vida cotidiana de los porteños”, ya que “la implementación de restricciones a la circulación, el cierre prolongado de establecimientos educativos y comerciales y la exigencia de permisos administrativos para actividades básicas alteraron significativamente el ejercicio normal de derechos individuales en el ámbito local”.
Estas decisiones dejan, a criterio de la legisladora, “una conclusión difícil de ignorar”, al referirse a “una cuarentena extendida y generalizada” que trajo “consecuencias profundas sobre la vida social, educativa y laboral de los porteños, dejando en evidencia que ninguna emergencia justifica convertir al ciudadano en rehén de decisiones administrativas indefinidas”.
Por todo esto, finalmente, la diputada Andrea Freguia sostiene que “establecer un día para homenajear a las víctimas de la pandemia implica también reafirmar un principio central: la vida y la libertad individual no pueden ser suspendidas indefinidamente por decisión administrativa”. Además, agrega que “la memoria debe servir para honrar a quienes sufrieron las consecuencias más graves y para dejar una señal institucional clara de que, aun en contextos de emergencia, el Estado debe actuar con límites, responsabilidad y respeto por los ciudadanos y sus libertades”.














