El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, mantuvo un encuentro con vecinos y vecinas de la Comuna 13 en la sede comunal, acompañado por la presidenta de la Junta Comunal, Florencia Scavino, autoridades policiales y funcionarios del Gobierno de la Ciudad. La reunión se desarrolló entre las 15:30 y las 17:00, y permitió abordar temas vinculados a seguridad, tránsito, obras, desalojos, decks gastronómicos, el funcionamiento de los deliverys y la situación de las personas en situación de calle.

Durante la charla, Macri destacó que la Comuna 13 posee una amplia cobertura de cámaras de vigilancia y explicó que cuando alguna falla se activa una alerta automática. Señaló además que se está evaluando el uso de inteligencia artificial para detectar incidentes sin depender exclusivamente del operador humano, lo que permitiría agilizar la respuesta ante emergencias.

En materia de desalojos, informó que en menos de dos años se realizaron 530 operativos, lo que —según estimó— permitió recuperar propiedades valuadas en aproximadamente 150 millones de dólares. También sostuvo que las usurpaciones suelen generar focos de delitos como narcotráfico y extorsiones, y reiteró su postura de que la actividad de los llamados “trapitos” debería pasar a ser un delito penal y no una contravención.

Consultado por el crecimiento edilicio en Núñez, explicó que la Ciudad trabaja junto a la UBA para construir un estacionamiento en Ciudad Universitaria y que se exige a las empresas constructoras sumar más cocheras en sus proyectos. Además, repasó varias obras viales en marcha, entre ellas el ensanchamiento del puente Labruna, nuevos accesos y la futura construcción del puente La Pampa. También mencionó la eliminación del cruce a nivel de la avenida Álvarez Thomas con las vías del Ferrocarril Mitre, en Villa Urquiza.

Macri sostuvo que uno de los objetivos del Gobierno porteño es mejorar la circulación vehicular y reducir el impacto del desarrollo urbano. En ese marco, destacó el avance del sistema de trambuses eléctricos y la transición hacia colectivos eléctricos o a GNC, con el propósito de conectar zonas costeras como Ciudad Universitaria y Aeroparque con nodos del subte, generando un esquema de transporte transversal que no dependa solo del centro de la Ciudad.

En relación con el uso del espacio público, indicó que se están revisando todos los permisos de decks gastronómicos y adelantó que en el futuro los comercios deberán pagar por el uso de las veredas, lo que podría llevarlos a evaluar la continuidad de estas estructuras. También anunció medidas para ordenar el funcionamiento de los deliverys, como la identificación mediante patentes en bicicletas y un sistema de corresponsabilidad que involucraría a las empresas ante eventuales infracciones.

Por otra parte, mencionó que el Gobierno porteño avanza en cambios regulatorios que alcanzarán a pequeños supermercados, incluyendo mercados chinos y cadenas exprés, a los que se les exigirá contar con espacios internos para gestionar la basura que generan.

Finalmente, Macri se refirió a la situación de las personas en situación de calle. Según indicó, la Ciudad financia diariamente alojamiento en hoteles y paradores para entre 15.000 y 16.000 personas, mientras que alrededor de 1.800 rechazan la asistencia debido a problemas de salud mental o adicciones. Los paradores se encuentran segmentados por perfiles —familias, mujeres, hombres y personas con mascotas— y, en este contexto, el jefe de Gobierno cuestionó el artículo 20 de la Ley de Salud Mental, al considerar que limita las internaciones involuntarias. Planteó la necesidad de debatir mecanismos que permitan intervenir cuando una persona vive en la calle en condiciones de riesgo.