En el último encuentro del Consejo Consultivo de la Comuna 13 se volvió a plantear la cuestión del Puente Ciudad de la Paz, en el marco de la defensa de los vecinos por la preservación de la estructura, debido a su valor patrimonial, la cual estaría en peligro frente a la decisión del Gobierno porteño de reemplazarla, sin que esto sea debatido de cara a la gente, con la participación activa de la Junta Comunal 13 y 14, además de los propios CCC.

En el encuentro realizado en la propia sede comunal, la arquitecta Paula Gómez Ortega, vecina de la Comuna 14, explicó el cuadro de situación de los últimos días, sabiendo que el Gobierno busca avanzar con su proyecto, sin tomar en cuenta los trabajos realizados en todo este tiempo, los cuales llevaron al cierre prolongado del Puente Ciudad de la Paz, tal lo dispuesto por el entonces jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta.

Se brindaron datos sobre el llamado Informe Varsovia, que daba cuenta del deterioro del puente Ciudad de la Paz, y se mencionó el estudio realizado por Martin Polimeni, ingeniero civil y docente de la UBA, sobre el cual se realizó el proyecto de restauración de la estructura mediante la incorporación de perfiles de acero, dando lugar a un “reforzamiento del puente”, con el aval del Ministerio de Infraestructura y Movilidad.

Conclusiones del especialista que sirvieron para que Autopistas Urbanas Sociedad Anónima (AUSA) concretara los trabajos que culminaron con la reapertura del Puente Ciudad de la Paz en marzo de este año, con un costo de U$D 2000.000, según lo comentado desde el Observatorio de la Ciudad, según indicaron los vecinos.

Importante inversión que deja sin valor, desactualizado, al denominado Informe Varsovia, algo que AUSA continúa esgrimiendo para llevar adelante su propuesta de un nuevo puente, soporte de su propuesta para la descatalogación y que, según señalaron los vecinos en la reunión, se suma a la poca transparencia en el tratamiento del tema, más si se tiene en cuenta que el paso fue rehabilitado, como se dijo, en marzo de este año por el actual jefe de Gobierno, Jorge Macri, tal como ilustra la propia foto, algo que los presentes tildaron de incongruente.

Falta de transparencia que aumenta cuando, según señalan los vecinos, debajo del puente dónde años atrás hubo un espacio utilizado por vecinos de Palermo, hoy existe un galpón de materiales de construcción, pertenecientes a una empresa contratista del propio Gobierno.

Pasados los meses, cuatro apenas, los vecinos destacan el malestar de saber que, desde el propio Gobierno, sin comunicar nada, se da a conocer información sobre el desmonte y el recambio del Puente Ciudad de la Paz, publicitando algo que no tuvo debate y mucho menos consenso.

Es más, durante la reunión se explicó que desde la agrupación "Vecinos Unidos", con el apoyo de profesionales, como la arquitecta Paula Gómez Ortega y Marcelo Magadan, especialista en conservación arquitectónica, han comenzado a reunirse con vecinos para exigir a las autoridades que se los consulte, como parte afectada, respecto del futuro de las obras y que, ante la vigencia de la negativa, se procederá a llevar adelante una “férrea comunicación en los principales medios periodísticos”, con la alternativa de trasladar la cuestión a referentes de la Auditoría de la Ciudad y otros representantes institucionales.

Quedó claramente establecido en la reunión los problemas que traerá el paso de los camiones recolectores por el puente Ciudad de la Paz, reafirmando que el tránsito pesado no está habilitado para circular por esa arteria.

En el mismo encuentro se mencionó la elevación de un pedido de información por el edificio restaurado y cerrado desde el 2023, ubicado en el Parque Ferroviario; se comentó que en la Legislatura porteña se está debatiendo un pedido de Informes, de la diputada Manuela Thourte, relacionado a la normativa que obliga a instalar baños públicos en espacios mayores a los tres mil metros, tratamiento que se concretaría la próxima semana en un plenario de Comisiones; sumándose la preocupación por el paso a altas horas de la noche y a alta velocidad de camiones de la empresa Cliba, por las calles Zabala y Zapiola, provocando la intranquilidad de los vecinos.