Desde la legislatura porteña se están pidiendo informes sobre las acciones de control por parte de la Agencia Gubernamental de Control, y las medidas que se pudieran haber implementado desde el Gobierno de la Ciudad, para contener la contaminación sonora que están provocando los laboratorios Kemex S.A. y Craveri SAIC a los vecinos de la Comuna 11.

El laboratorio KemeX S.A., especializado en la producción de inyectables y sólidos orales oncológicos, y laboratorio Craveri S.A.I.C., enfocado en el desarrollo de productos y tecnologías orientadas a mejorar la calidad de vida, están ubicados en la manzana comprendida por las calles Nazarre, Teodoro Villardebó, Melincué y Lavallol.

La situación provocada ha motivado que diputado Alejandro Grillo esté pidiendo precisiones sobre la fecha del permiso y de la habilitación de los dos laboratorios, detalles por las denuncias por ruidos molestos realizados por los vecinos, remitiendo esta información de manera discriminada por fecha, número de registro de la denuncia y el resultado de la misma.

Consecuencia de estas denuncias, el diputado de Unión por la Patria está buscando que se explique las tareas de Fiscalización y Control realizadas por el Gobierno, pidiendo que se explique si la administración realizó informes de impacto ambiental y sonoro en este estos dos lugares.

Recuerda el diputado Grillo que la normativa que regula el impacto sonoro por sobre lo permitido está fijado por la Ley 1540 y su decreto reglamentario 740/2007, pidiendo que se explique el modo en el que puede perjudicar el funcionamiento ininterrumpido de los equipos de climatización, ventilación y compresión ubicados en las terrazas técnicas de los laboratorios y su impacto en el entorno residencial.

Entendiendo que no se va contra la fuente laboral, contra la propia actividad comercial, en el pedido de informes se busca esclarecer si existe alguna intervención planificada, correctiva o
Sancionatoria, en función de los resultados de las mediciones realizadas en febrero de 2025 junto a personal técnico externo, donde ya se comprobaban irregularidades.

En los fundamentos del proyecto parlamentario, el legislador habla de la situación desesperada que están viviendo los vecinos y vecinas de Villa del Parque, por esta contaminación sonora producida por estos dos laboratorios, KemeX S.A. y Craveri S.A.I.C., afectando la salud y el nivel de vida de los residentes de esta manzana quienes, ante la falta de respuesta por parte de los organismos de control, se ven obligados a acudir a miembros del poder legislativo.

Como se mencionó, ya en febrero de 2025, a partir de una denuncia presentada por un vecino, se llevó a cabo un Informe de Evaluación de Impacto Acústico (IEIA) en conjunto entre técnicos independientes y personal de la Agencia Gubernamental de Control. Dicho informe, estudio que concluyó que en los tres puntos de medición, el living, el balcón y una habitación, se superan los niveles máximos de inmisión sonora permitidos para normativa vigente.

Dejando claramente especificado que las fuentes de ruido identificadas son los equipos de climatización, compresores y grupos electrógenos ubicados en las terrazas técnicas de ambos laboratorios, los cuales, según lo informado por los técnicos actuantes, permanecen en funcionamiento las 24 horas del día, lo cual implica una exposición constante y continua para los residentes.

Es importante tener en claro que las mediciones, realizadas con equipos calibrados conforme a las normas IRAM 4074 e IEC 651, demostraron niveles equivalentes de hasta 62,46 dBA en ambiente interior, cuando el límite máximo permisible en zonas habitables es de 50 dBA, cuando el ruido de fondo más 7 dBA, resultado que constituyen una infracción clara. 

Todo se suma a que el edificio afectado se encuentra en una zona residencial clasificada como Área de Baja Mixtura de Usos A2, donde la actividad industrial debe estar estrictamente regulada y sujeta a evaluaciones de impacto ambiental y acústico. Una continuidad que puede derivar no solo en perjuicios a la salud física y mental de los vecinos, sino también en la desvalorización del entorno urbano y la pérdida de calidad de vida.