Hoy el Gobierno busca la aprobación del dictamen para el financiamiento de la futura línea F.
La agencia calificadora de riesgos Moody’s Local elevó las calificaciones de emisor en moneda local y extranjera de la Ciudad de Buenos Aires de AA+ a AAA, una mejora que posiciona de manera óptima la calidad crediticia del distrito. Ante este escenario, el ministro de Hacienda y Finanzas de la Ciudad, Gustavo Arengo, aseguró que este resultado es consecuencia directa de “tener cuentas públicas ordenadas y disciplina fiscal, siguiendo los lineamientos fijados por el jefe de Gobierno, Jorge Macri”, y agregó que alcanzar una sólida reputación crediticia es una “condición indispensable para acceder a financiamiento de bajo costo, multiplicando la capacidad de inversión”.
En sintonía con este diagnóstico, el último informe financiero destaca que el pasado 13 de mayo la Ciudad emitió la Serie 14 del Bono Tango por USD 500 millones —con una tasa fija del 7,05% y vencimiento en 2036—, detallando que dichos fondos se destinarán principalmente a cubrir próximas amortizaciones, lo que permitió extender los plazos de vencimiento para planificar un desarrollo más equilibrado a largo plazo.
Este fortalecimiento financiero coincide con el momento en que la Legislatura porteña se dispone a convalidar el pedido del Ejecutivo local para salir al mercado financiero en busca de un endeudamiento por USD 1.350 millones.
El destino exclusivo de estos fondos será el financiamiento de la construcción integral de la Línea F de la red de subterráneos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un proyecto de gran envergadura que comprende desde los trabajos iniciales de ingeniería hasta la construcción de obras, instalaciones y el equipamiento correspondiente.
La nueva traza tendrá una extensión de 9,8 kilómetros y unirá los barrios del sur y el norte de la Ciudad mediante once estaciones; tendrá como cabeceras a Barracas y Palermo, sumará las paradas de Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso y Tucumán, y cruzará su recorrido con las seis líneas existentes para absorber una demanda estimada de entre 235.000 y 392.000 usuarios diarios.
Respecto a las condiciones de la emisión que debatirá la comisión de Presupuesto de la Legislatura, la iniciativa prevé que los títulos de deuda puedan colocarse en diferentes monedas, ya sea en pesos argentinos, dólares estadounidenses u otras divisas. Asimismo, el proyecto deja estipulado que el plazo de suscripción, precio y tasa de interés deberán contemplar un período mínimo de un año a partir de la fecha de emisión, aclarando que los bonos podrán emitirse a su valor nominal, con descuento o con prima, mientras que la tasa de interés podrá ser fija, variable o mixta, con esquemas de pago trimestrales, semestrales o anuales.














