Reconocimiento legislativo impulsado por Alejandro Grillo.
En este día patrio el festejo es doble para los vecinos de la Comuna 13: asociado a un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo, se celebra también un nuevo año del nacimiento del Club Atlético Defensores de Belgrano.
Son 120 años de historia, un reconocimiento que llegó con un pronunciamiento de la Legislatura porteña. En su última sesión ordinaria, a través de un proyecto de declaración de autoría del diputado Alejandro Grillo, el cuerpo expresó su beneplácito y reconocimiento a la institución, destacando su trayectoria deportiva, su aporte sostenido a la vida comunitaria y su rol clave en la identidad del barrio de Núñez.
Fundado el 25 de mayo de 1906, "Defe" nació en una época dorada para el asociacionismo argentino, donde vecinos, trabajadores y jóvenes se unían para fundar clubes que sirvieran como espacios de pertenencia y construcción colectiva. Ciento veinte años después, el club mantiene más vivo que nunca ese espíritu fundacional.
Hoy, en un contexto urbano complejo, marcado por los constantes cambios y la presión inmobiliaria, la permanencia de Defensores de Belgrano en su histórica sede es catalogada por el proyecto como un "valor público".
El club y su mítico Estadio Juan Pasquale —ubicado desde 1910 en Comodoro Rivadavia 1450— no solo componen el paisaje visual de Núñez, sino que funcionan como un pulmón verde, social y afectivo para los vecinos.
En los fundamentos de la iniciativa, el diputado Grillo destaca que "el club encarna una forma de participación comunitaria que produce bienes sociales no sustituibles por lógicas puramente comerciales: pertenencia, cuidados cotidianos y organización colectiva".
Este pronunciamiento parlamentario hace especial hincapié en que la vigencia de Defensores de Belgrano no se explica únicamente por sus resultados en el fútbol oficial —donde ostenta un recorrido histórico de enorme estabilidad organizativa—, sino por su modelo de institución, el cual excede por completo el evento deportivo del fin de semana.
La inclusión y la contención social se hacen presentes en un club que se ha transformado en un espacio estratégico para organizar el tiempo libre de niños, niñas y jóvenes. Aquí se promueven hábitos saludables y trayectorias educativas en contextos donde la desigualdad restringe las oportunidades. Asimismo, su fútbol formativo resalta la inversión y el desarrollo de las divisiones inferiores como una escuela de vida y convivencia intergeneracional. A esto se suma un patrimonio cultural intangible que se manifiesta en la mística en torno a su apodo, "El Dragón", cuyas canciones, rituales e incontables historias populares ya forman parte de la riqueza cultural de toda la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En este día de festejo, el reconocimiento de la Legislatura busca visibilizar el esfuerzo acumulado de generaciones: desde los socios y socias actuales, las distintas comisiones directivas y cuerpos técnicos, hasta las trabajadoras, trabajadores, voluntarias y voluntarios que, junto a sus familias, habitan el club día a día.
Como lo transmite Grillo, en tiempos donde imperan la fragmentación social y el individualismo, Defensores de Belgrano se consolida a sus 120 años como un faro que demuestra que lo colectivo y lo solidario siguen siendo la mejor resistencia. ¡Salud, Dragón!













