Se busca reforzar la nutrición de los estudiantes durante el invierno.

Con la llegada de las bajas temperaturas y el objetivo de garantizar una alimentación adecuada en los establecimientos educativos, la Ciudad actualiza a partir de mayo sus menús escolares. Esta renovación prioriza el valor nutricional y el consumo de productos de estación.

El servicio alcanza a más de 274.000 estudiantes a través de la entrega diaria de 447.000 raciones, que incluyen desayunos, almuerzos, meriendas y refrigerios. La planificación anual se organiza en tres etapas (enero-abril, mayo-agosto y septiembre-diciembre), un procedimiento que permite adaptar los platos para que sean variados, equilibrados y acordes a cada momento del año.

Durante los meses de frío, se prioriza el uso de alimentos frescos bajo los lineamientos de las Guías Alimentarias para la Población Argentina y la Ley N.º 3.704 de Alimentación Saludable. Estas acciones se encuadran en el Programa de Alimentación Escolar (PAE), cuyo propósito es generar condiciones favorables para el aprendizaje en las escuelas de gestión estatal.

Diariamente, un equipo técnico de nutricionistas y especialistas en tecnología de los alimentos planifica las propuestas en función de criterios nutricionales, la aceptación de los platos y las necesidades de los alumnos. Asimismo, el programa contempla opciones especiales para estudiantes con patologías específicas, adaptando los menús según la prescripción médica correspondiente.

Finalmente, este programa alimentario se complementa con la promoción de hábitos saludables mediante talleres y actividades sobre alimentación, hidratación y actividad física. Se trata de una política integral que busca acompañar el bienestar de los estudiantes y fomentar conductas sanas durante todo el ciclo lectivo.