La justicia porteña secuestró más de 450 juguetes apócrifos.
En el marco de una investigación por la venta ilegal de artículos adulterados llevada adelante por la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA), a cargo de Blas Matías Michienzi, se realizaron inspecciones simultáneas en locales comerciales situados en el barrio de Balvanera.
Los procedimientos llevados adelante por personal del Cuerpo de Investigación Judiciales (CIJ) del Ministerio Público Fiscal junto con efectivos de la División Delitos Ambientales de la Policía de la Ciudad, pudieron constatar que en las tiendas se encontraban a la venta juguetes apócrifos que carecían de las medidas de seguridad y las certificaciones pertinentes, sin ningún tipo de control y son riesgosos para la salud pública.
A partir de las inspecciones, el fiscal Blas Matías Michienzi ordenó el secuestro de 468 juguetes apócrifos, potencialmente nocivos para la salud. Además se les notificó a los dueños de los locales comerciales que los artículos exhibidos eran falsos debido a que no estaban realizados con el material autorizado por la normativa vigente. Por lo que se los imputó por infracción a los artículos 201 y 289 inciso 1 del Código Penal.
De los procedimientos participaron también personal de la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP), la Agencia Gubernamental de Control (AGC), la Dirección General de Control Ambiental (DGCONTA), la Dirección General de Protección de Trabajo (DGPT) y la Dirección General de Fiscalización y Control (DGFYC).














